jueves, 30 de junio de 2016

Miente que algo queda

Las mentiras del brexit en money(dot)cnn(dot).com.

LOS FAMOSOS 350 MILLONES SEMANALES

A una semana del referéndum del brexit reina el desconcierto, cuando no el caos. El Primer Ministro David Cameron renunció en diferido, con fecha a cumplimentar de la dimisión cualquier día del mes de octubre. El Partido Laborista está en crisis total pues la mayoría del partido está en contra de su líder, el exalcalde de Londres Jeremy Johnson, por que no demostró mucha actividad en la campaña del referéndum a favor del remain (más del 75% de los parlamentarios laboristas votó en su contra). Nigel Farage reconoció de alguna manera que mintió (él asegura que nunca lo prometió) delante de unas cámaras de televisión. La promesa consistía en que si se materializaba el brexit el RU recuperaría al menos 100 de los 350 millones de libras que cada semana se gasta en la UE. Los partidarios de quedarse aseguraban que esto era un pura mentira pero la gente mayor e inculta lo creyó. “Nuestras promesas fueron una serie de posibilidades”, aseguró el conservador Iain Duncan Smith. Meter en una misma frase promesas y posibilidades como términos equivalentes es una manera elegante de decir que mintieron y engañaron al pueblo.

LA INMIGRACIÓN

El tema de la emigración es el más difícil de tratar (supongo que es en parte porque es el más importante). Los políticos del brexit asustaron a la gente asegurando que los inmigrantes les roban el pan y la sal de la mesa de sus hijos y prometieron limitar su entrada en el país. Pero hay dos problemas: el primero es que la UE asegura que no se puede limitar la entrada a los extranjeros, sean o no de la UE; y la segunda es que las reaciones comerciales entre el RU y la UE son muy estrechas, y la salida implicaría una pérdida para ambos, pero más para la parte más pequeña que para la más grande, es decir, para el RU que para los 27 países restantes. El 44% de todas las exportaciones van a parar a algún país de la UE. “Siento decepcionar a quienes nos escuchan, pero nunca dijimos que iba a producirse un corte radical, solo queremos medidas de control”, aclaró después del referéndum el parlamentario conservador euroescéptico Daniel Hannan en un canal de televisión. Otra vez más los que fomentaron el brexit, de alguna forma u otra, mintieron o engañaron, hicieron creer que con el brexit no habría más inmigración.

Entre salidas y entradas de gente, la inmigración neta en 2015 fue de 330.000 personas, de los que solo 180.000 eran de la UE, sobre los que los británicos no pueden poner pegas. Los 150.000 restantes eran de otra procedencias y sobre estos si tieen plenos poderes las auotidades del país. La cuestión clave es que las promesas sin concretar creó la creencia entre los votantes que si votaban la opción de salir, se expulsaría inmigrantes, lo que parece que nunca estuvo en la cabeza de los políticos que aclamaban por la salida.

TURQUÍA

Otras de las mentiras o medias verdades es que después del referéndum la entrada de Turquía con sus 75 millones de habitanyes, era cosa hecha. El 45% de los votantes creyeron esta mentira. Serbia, Montenegro, Albania y Macedonia iban después en la lista. Los mentirosos difundieron la mentira que 5 millones de personas entrarían próximamente en su país.

LOS FONDOS EUROPEOS

Mintieron con todo lo que pudieron encontrar que podía parecer más o menos creíble. Aseguraron que el RU seguiría recibiendo su arte de los fondos europeos.

miércoles, 29 de junio de 2016

Líderes ultraderecha europea quieren abandonar UE

La francesa Marine Le Pen, el italiano Salvini y el holandés Geert Wilders exigen un referéndum igual en sus países. Le Pen ha tuiteado: "Ha vencido la Libertad". “Como llevo pidiendo hace años, ahora hay que convocar un referéndum en Francia y en el resto de partidos de la UE”. “Queremos ser dueños de nuestro propio país, de nuestro dinero, nuestras fronteras y nuestra política migratoria”, ha dicho en un comunicado el líder del PVV, el partido de la Libertad holandés. “Los holandeses necesitamos tener la oportunidad de expresar nuestra opinión sobre nuestra pertenencia a la UE lo antes posible”, ha añadido agitando el fantasma del Nexit, la hipotética salida de Holanda de la Unión, que hoy se perfila más posible que nunca. Ambos países son miembros fundadores de la UE. “Si me convierto en primer ministro, habrá un referéndum para dejar la UE”. Las elecciones están previstas para la primavera próxima y Wilders parte como claro vencedor en las encuestas. El boicoteo del resto de partidos aleja sin embargo sus posibilidades de Gobierno.

Una semana antes del referéndum británico los partidos euroescépticos re reunieron en Viena en una cumbre llamada "la primavera de los patriotas" para apoyar a los partidarios del brexit.

Pero también parece que hay discrepancias entre ellos: Le Pen defendió una Europa a la carta, en vez del mismo menú para todos. El partido austriaco FPO

Pero hay que reconocer que la UE está de capa caida. La creciente inmigración, la xenofobia y, en general, el desencanto con el proyecto europeo hace más creíbles que alguna vez (no digo ahora) algún referéndum similar en otro país europeo. En general los líderes europeos pretenden huir hacia adelante, es decir, implantar más Europa.

Bases de la UE

La UE, como cualquier otro proyecto de integración económica, se basa en tres principios:
  1. Libre circulación de mercancías.
  2. Libre circulación de capitales.
  3. Libre circulación de trabajadores.

El RU pretende tener un tratado de libre comercio  con la UE que solo alcance los dos primeros puntos, y evitar el tercero.

Pero como ya le han advertido, o se toma la UE como un paquete íntegro o se rechazan los tres puntos. Es como un menú: primer plato, segundo plato y postre; o eliges el menú entero o te quedas sin comer (al menos en ese comedor).
Jeremy Corbyn es el líder del Partido Laborista británico y ahora su cargo está cuestionado por la mayoría de sus compañeros de partido. Este martes perdió una moción de censura por 172 votos a favor y 40 en contra. Los que votaron a favor de su censura aducen que no puso toda la carne en el asador en el referéndum del brexit o del bremain.

A pesar de esto, Corbyn no está obligado a dejar el cargo puesto que debe ser ratificado por las bases del partido. La mitad de la dirección del partido han dimitido, lo que complica su gestión al frente del partido.

Relaciones UE y RU post-brexit

Me parece que la campaña política por el brexit o el bremain fue una trampa para despitar a los electores británicos. Los partidarios del brexit removieron la parte oscura de la mente de muchos británicos, esos pensamientos o ideas emocionales no racionales que todos tenemos dentro pero debemos evitar.

"Los extranjeros nos quitan los puestos de trabajo", "hay una oleada de inmigrantes que devalúan nuestra idiosincracia nacional, nuestros valores como pueblo", o "la burocracia europea nos cuesta una pasta enorme cada año", además del consabido "la UE ens roba 450 millones de libras semanales y si salimos las dedicaremos a nuestro sistema de salud".

Después de esa salida de tetosterona (o lo que sea), viene la etapa de racionalizar lo hecho.

David Cameron quiere negociar un acuerdo de libre comecio con la UE, pero también Nigel Farage, líder de UKIP, el partido partidario del brexit. Ahora él también quiere negociar un acuerdo de libre comercio, pero los líderes europeos se niegan.

Farage aseguró que sin acuerdo de libre comercio la UE se llevaría la peor parte del brexit. Pensemos un poquito, un buen ejercicio que debemos hacer frecuentemnente y hacemos poco: Si la peor parte del brexit sin acuerdo de libre comercio perjudicaría más a la UE que al RU, ¿no deberían estar más neviosos? Parece ser que los costes para la UE del brexit serían entre 0,3 y 0,5% de su crecimiento, ¿pero cuál sería el coste para el RU? Todavía no he leido ninguna previsión de este tipo.

La posición política de los líderes europeos es castigar al RU para que los líderes políticos y los pueblos de otros países aprendan la lección en carne ajena lo que puede costar económicamente abandonar la UE y nadie más pida un referéndum. En otras palabras, la acción consiste en pegar duro a Juan para que Pedro se entere de lo que le puede costar pedir lo mismo que Juan.

Por su parte el RU (Juan) quiere evitar que le den tan duro. Por eso la clase política británica mayoritariamente quiere un acuerdo comercial de libre comercio con la UE. Pero la unanimidad entre los líderes de la UE parece muy fuerte e inamovible.

RU no tendrá trato preferencial

Hasta el momento la posición de Europa hacia el RU después del Brexit se resume en dos puntos:

  1. Exigir que el RU salga cuanto antes y no demore la salidad.
  2. Advertir que el RU no tendrá ningún trato preferencial después de la salida. Como dijo Merkel: "No pueden salir y mantener los privilegios de pertenecer". El Primer Ministro italiano Matteo Renzi que, como en cualquier familia, "tienes que aceptar las cosas buenas y las cosas malas, el Reino Unido no pondrá tener solo las buenas". El luxemburgués Xavier Bettel fue más rotundo: "Matrimonio o divorcio, no hay nada en medio".
Al parecer nadie piensa que la salida sea revertible a pesar de que los que dicha salida tenga que ser aprobado por la Cámara de los Comunes, que al parecer son partidarios del Bremain.

A las declaraciones de Angela Merkel se suman las del Presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker que el gobierno británico debe aclarar cuanto antes posible la situación de su país tras el referéndum.

Además los eurodiputados aprobaron una moción en este mismo sentido y pedir que se inicien cuanto antes las negociaciones entre ambas partes.

Por su parte, David Cameron y muchos otros políticos británicos quieren mantener una posición privilegiada en relaciones comerciales con la UE, es decir, un tratado de libre comercio.

domingo, 26 de junio de 2016

Reino Unido dividido

Es evidente que el referéndum ha dividido al Reino Unido en dos mitades casi iguales, pero también ha dividido al país territorial y generacionalmente. El brexit ha ganado en el norte y en el este del país y el bremain ha ganado en Escocia, en Irlanda del norte, en la zona de Londres y en el resto del país.

Por generaciones el referéndum ha dividido entre los jóvenes, partidarios en su mayoría de la permanencia, y los de edad madura (la forma políticamente correcta de decir ancianos o viejos), partidarios del brexit.

Según la clase social, los obreros y parados han votado por el brexit y las clases medias y ricas por el bremain. Por ejemplo, todos los relacionados con el mundo de las finanzas se tiran de los pelos: #whathavewedone, ¿que hemos hecho? Se prevén miles de despidos en el sector financiero londinense, en la city. Si hay algún sector en el que destaca el Reino Unido es el financiero. La bolsa de Londres es (aún lo es) la más importante de Europa, seguida bastante de cerca por la de Frankfurt.

Hay muchos analistas que piensan que los obreros y los pobres votaron en contra del status quo porque esta gente piensa que son los postergados de la sociedad, que la globalización les deja atrás y retrasados. De algún modo esta convicción les inmunizó contra la publicidad cuasi-oficial de los grupos a favor del bremain.

Otro factor que ha podido influir es la inmigración. Muchos obreros piensan que los inmigrantes les roban los puestos de trabajo y que la UE tiene mucho que ver con ello, aunque ambas cosas son puras mentiras. El RU tiene un desempleo del 5% y la UE no tiene nada que ver con la inmigración en el RU. En realidad es justamente lo contrario: el RU nunca quiso coordinar sus políticas de inmigración con el resto de la UE, por lo que si hay algo de que quejarse el culpable es David Cameron, no Bruselas. Pero los partidarios del brexit emplearon estos argumentos mintiendo descaradamente y los resultados ya los conocemos. Casi oso decir que una buena parte de los que votaron por el brexit querían oír lo que oyeron y ello dio una justificación a lo que querían votar. O dicho de otro modo, querían vengarse del gobierno y los argumentos por el brexit les dio una justificación para ello. "Los inmigrantes nos roban puestos de trabajo" quería decir, "Cameron, te odiamos porque te has alejado de nosotros."

En el fondo pienso que el argumento es otro. Acabo de escribir en el párrafo anterior la siguiente frase: "Los inmigrantes nos roban puestos de trabajo", pero creo que los obreros y los mas pobres querían decir: "Estamos terriblemente enfadados con el Gobierno o con el sistema porque cobramos cada década que pasa sueldos más pequeños y pensiones más raquíticas".

Y es que hay una Gran Bretaña atrasada que sueña con viejas glorias del pasado, apartada por la globalización mundial de un futuro mejor y otra, la de los jóvenes y los que se integran mejor en un mundo globalizado y más pequeño.

Pienso que hay un paralelismo entre la Gran Bretaña que ya votó en el referéndum y los Estados Unidos que van a votar en noviembre en sus elecciones presidenciales. Los partidarios de Donald Trump son equivalentes, en alguna medida, a los partidarios del brexit en el RU: son blancos de edad madura y de clase baja empobrecida con respecto al nivel de vida que alcanzaron sus padres que piensan que los inmigrantes y la globalización son la causa de su pérdida de poder adquisitivo en las últimas décadas. Los seguidores de Hillary Clinton son partidarios de no quejarse por lo perdido sino, como los jóvenes del RU, de buscar un futuro mejor en un mundo más globalizado, de pelear con el resto del mundo (pacíficamente por supuesto) para "make America great again", pero no sobre la base de tratar de volver a un pasado que ya pasó, que ya se fue y que no volverá, sino sobre la base de mejorar cada uno en su propia vida y empujando todos del mismo lado y hacia el mismo sitio. Si todos los estadounidenses mejoran en sus vidas privadas económicas, en sus ingresos y patrimonio, el país mejorará. Pese al dicho tan repetido (una mentira repetida muchas veces no se convierte nunca en una verdad), la historia nunca se repite. Es imposible volver al pasado por mucho que algunos lo añoren.

Los partidarios de Trump están a favor de limitar las importaciones y creen que con esta estúpida medida mejorará el país, de igual modo que los británicos partidarios del brexit en Gran Bretaña quieren alejarse de la zona de libre comercio llamada Unión Europea. De alguna manera unos y otros están enfadados con el establishment de sus países porque creen que todos los males que les pasan, en esencia el crecimiento de la inequidad y el menor poder adquisitivo de los salarios es culpa de los que están arriba, no de ellos. Pero la realidad es otra.

La culpa de lo malo que pasa a la clase obrera de ambos países no es culpa de las importaciones de telas de la India, que se fabrican con unos salarios de pura miseria. Supongamos que en noviembre gana Trump y que el año que que viene el nuevo presidente disminuye la importación de telas de la India. Supongamos que se abren nuevas fábricas de telas en los Estados Unidos (esta política se llama de sustitución de importaciones y ha sido probada repetidamente con evidentes fracasos en toda América latina en el último siglo). Como los trabajadores estadounidenses no solo quieren trabajar sino también quieren ganar más en vez de menos, la diferencia de los 60 dólares que puede ganar al mes un trabajador de la India (o incluso aunque fueran $100 o $200) y los 1.000 dólares que puede ganar un trabajador de bajos ingresos en EE UU lo tiene que pagar alguien. Ya te anticipo que esa diferencia no la va a pagar ni el gobierno ni los empresarios. ¿Adivina quién?

Bueno, en realidad no sabemos a priori quien lo va a pagar, si los consumidores pagando precios más elevados por su ropa o los trabajadores cobrando menos, o una mezcla de ambas posibilidades (yo voto por esta última opción). Quizás se consiga crear más puestos de trabajo, pero al empleado de una empresa química, por ejemplo, va a pagar sin duda más comprando una ropa más cara, mucho más cara. Esto significa una pérdida de poder adquisitivo de los salarios de la mayoría de los estadounidenses, o incluso de todos, pues los trabajadores  que encontrasen trabajo  en el sector de las telas tendrían que aceptar unos salarios inferiores a los que se esperaban encontrar.

El Reino Unido y los Estados Unidos se deben esforzar en vender los productos en los que tienen ventajas. Mientras estoy escribiendo esto estoy viendo un programa de CNN en español en el que se describe bastante bien como los peruanos están creando plantaciones de arándanos y otros frutas (mango, tomate, etc.) para vender a los Estados Unidos incluso en fresco, no solo congelados o en conservas. Son unos alimentos de muy buen nivel productivo con una tecnología de última generación. También he visto otro programa en la misma televisión sobre la exportación de flores colombianas a Estados Unidos. Pero al mismo tiempo colombianos y peruanos emigran a los Estados Unidos, lo que significa que los sueldos son más altos en el último país que en el primero y que en Estados Unidos no hay mucho desempleo.

Nos guste o no, el mundo es cada vez más competitivo, y la mejor manera de afrontarlo no es volver a políticas del pasado desacreditadas hace 50 años, como pretenden los trumpistas de EE UU y los brexistas del RU, sino modernizarse, estudiar, formarse y se competitivos.