sábado, 25 de junio de 2016

Inmigrofobia

Siempre que hay un tema polémico los políticos acuden a la medida de enardecer las tripas de los electores aunque no tengan mucho que ver con el tema. Eso ha pasado con el tema del referendum británico sobre el Brexit: los políticos partidarios de salirse fuera recurrieron al manido tema de la inmigración para enardecer a los votantes para llevarlos a su molino.

Lo más curioso es que, según parece, los británicos no estaban bien informados sobre que se decidía en el referendum. Hay incluso una petición popular para que se repita el referendum. El RU no quiso acordar con los otros 27 países de la UE sobre inmigración, por lo que este país sigue sus propias reglas, no las de la UE. Hace pocos meses David Cameron ganó las elecciones parlamentarias británicas por mayoría absoluta, y por lo poco que seguí el tema, no hubo ningún debate sobre la inmigración. O si lo hubo, los votantes británicos no se lo reprocharon entonces, que es cuando debian hacerlo, pero en el referendum si se lo echanron en cara.

Algunos aprovechan la oportunidad para echar ascuas sobre su propia sardina: "Muchísima gente que vive en Europa rechaza la política migratoria europea, y hay un gran descontento con las políticas económicas de la UE", dijo el primer ministro eslovaco, Robert Fico. Nada tiene que ver el referendum británico con la política inmigratoria de la UE, pues ya he dicho que el RU sigue su propia política inmigratoria.

Pero lo más importante es que los partidarios del Brexit se apoyaban, entre otras, en la mentira de que la UE les obligaba a seguir una política migratoria laxa, cuando es totalmente falso.

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