lunes, 4 de julio de 2016

Escocia entre dos referendums

En este artículo de la revista The Economist dicen una cosa que ignoraba pero que tiene mucha lógica (segundo párrafo, segunda frase):

"Una razón por la que el 55% votó "no" a la independencia en el último [referéndum] en 2014 fue el reclamo de que permanecer en el Reino Unido era la única manera que tenía Escocia en la UE. Pero en la práctica permanecer en el RU se ha convertido en un ticket para salir de Europa. Las encuestas de la semana pasada sugieren que entre el 54 y el 59% de los escoceses apoyan ahora la independencia".

Paradojas de la vida.

Cameron condiciona el futuro

Cameron condiciona a su futuro sucesor lanzando un supuesto plan de reactivación económica basado principalmente en bajar los impuestos a las empresas.

En una entrevista concedida al Financial Times por George Osborne, canciller Exchequer (Ministro de Economía) asegura que el impuesto de sociedades bajaría del 20% actual al 15%. Esto pondría al Reino Unido en unas tasas impositivas sobre las sociedades de las más bajas. Se trata de evitar una hipotética fuga de capitales que originaría el resultado del referéndum del pasado 23 de junio.

En la entrevista el Señor Osborne afirma que tienen el plan de construir una "economía super-competitiva" con impuestos bajos y con la mirada puesta en el mundo. Sería la economía de entre las más grandes del mundo con menor tasa impositiva sobre las sociedades. Se supone que algunas (o quizás muchas) multinacionales como Google cambiaría su sede al RU. Esta bajada impositiva acercaría al Reino Unido al 12,5% de Irlanda. También enojaría a los ministros de finanzas de la UE que temerían una "carrera hacia abajo".

También se intentaría atraer a inversores de China, en la medida en que muchas de las inversiones fueran financieras esta medida apoyaría (al haber más dinero) los préstamos a empresas y familias y, por último, mantener la credibilidad de la política fiscal.

Lo más escandaloso es que Cameron, antes del referéndum, aseguró amenazó que si ganaba el brexit impondría aumentos de impuestos y recortes de gastos públicos por valor de 30.000 millones de libras.

En realidad creo que con lo que está cayendo sobre el Reino Unido, crisis en el Partido Conservador, en el Partido Laborista, en UKIP, crisis con Escocia, Gibraltar y, en menor medida, con Irlanda del Norte, y que además estamos en julio, en plenas vacaciones de verano, creo que lo más probable sea una propuesta que debatirá el próximo gobierno.

Nadie sabe nada

BBC mundo en español publica un artículo muy bueno llamado "Nadie sabe nada" sobre las consecuencias del Brexit.

Un joven turco que regenta una fruteria hablaba con una clienta sobre su futuro en el RU. Nadie sabe nada.

Un inglés fue a su banco para renegociar su hipoteca y nadie supo decirle con certeza los tipos de interés que tendría que pagar. Nadie sabe nada.

¿Qué pasará con los inmigrantes ya establecidos en el RU? Nadie sabe nada.

Unas empresas han paralizado sus inversiones y otras estudian desinvertir en el RU y emigrar a otros países de la UE (Creo que Irlanda podría sacar una buena tajada del tema pues todo los irlandeses hablan inglés). ¿Que incentivos habría que darles para que se queden? Nadie sabe nada.

Ningunos de los políticos tenía un plan para el día siguiente del brexit ha creado uns situación de inestabilidad e incertidumbre en el mundo.

¿Cómo desmantelar 40 años de relaciones UK - UE en tan solo dos años sin que el mundo se hunda? Nadie sabe nada.

¿Qué pasará con nuestras vidas? Madie sabe nada.

Brexit el drama

El diario uruguayo El Observador publica un artículo muy bueno llamado Brexit: el drama. En él se explica muy bien la amistad entre Boris Johnson y David Cameron desde que compartieron estudios en Eton y en la Universidad de Oxford. Cameron, el estudioso e intelectual, Johnson el popular y el más simpático. Y la traición de Johnson a Cameron.

Reino Unido se desintegra

Tras el brexit el Reino Unido podría estar desintegrándose: Escocia e Irlanda del norte podrían separarse del Reino Unido. Pero hay otras desintegraciones tan importantes que esta:

Una ola de rebeldía cuestiona los liderazgos tradicionales como el de David Cameron en Gran Bretaña y el de los Clinton, Obama y los Bush en Estados Unidos. Muchos ciudadanos piensan que los líderes tradicionales ya no les representan. La ola de manifestaciones y huelgas que se ha producido en Francia contra la reforma laboral de los socialistas franceses, impuesta de algún modo por Europa y el sacrosanto tema de la competitividad puede ser un buen reflejo de ello.

Obviamente esto no ocurre en todos los países. Por ejemplo, parece que la mayoría de los alemanes están satisfechos con su canciller, Angela Merkel, aunque en paralelo también crece la xenofobia entre los alemanes. Pero el crecimiento electoral de partidos de izquierda en España, Portugal y Grecia, y de partidos xenófobos en varios países europeos como Francia, Holanda, Alemania y Austria, responde al mismo patrón que la victoria de la salida en el referéndum británico.

Por debajo del oleaje de los partidos populistas hay una marea de fondo que muchos líderes políticos no quieren ver: la caída de los salarios reales y del poder adquisitivo de las pensiones, el aumento del desempleo, el aumento de la desigualdad en todo el mundo, la mayor dificultad de acceder a una educación pública de calidad y gratuita (el crecimiento de las universidades privadas y las escuelas de negocios en todo el mundo va de la mano de una pérdida de calidad y masificación en las universidades públicas). El lulismo en Brasil se desmoronó como un castillo de naipes borrando con ello la ilusión de que otro mundo es posible.

La última edición del Eurobarómetro, elaborado por las instituciones comunitarias, refleja que menos del 30% de los ciudadanos europeos confían en sus Parlamentos nacionales, a la vez que desciende en todo el continente la confianza en la integración. Crece el euroescepticismo frente al europtimismo de hace dos décadas.

No es una cuestión de ideologías pues este fenómeno ataca por igual a la derecha y a la izquierda. En realidad Donald Trump no es más derechista que sus antiguos rivales por la nominación republicana a la Casa Blanca como Marco Rubio.

Los británicos a favor de la permanencia fracasaron en rebatir las mentiras simples de la campaña rupturista, como la del ahorro de 350 millones de libras semanales que se dedicarían a la sanidad pública si ganaba el brexit. Por ejemplo, la idea de que se puede volver al Estado nacional en sentido clásico, está igual de presente en los eurófobos, en los seguidores de Trump y en los chavistas. "Habría que recordar lo que dijo un conservador como John Mayor: 'Si quieren un Estado nacional en el siglo XXI vayan a Corea del Norte'". Quizás muchos prefieran ir a una dictadura estalinista que les asegure un mínimo de vida y una estabilidad y seguridad antes que depender de los avatares de la globalización y la competitividad. En esto, la Rusia de Putin podría ser otro ejemplo de un estado consistente y firme frente a los avatares y debilidades de las democracias occidentales.

Muchos perciben a los políticos como seres sujetos a los poderes económicos, independientemente de la ideología que tengan. Hay un cierto hartazgo de políticos en el poder duros con los más débiles y blandos con los más fuertes. ¿Suena a populismo barato? En la misma situación estaba Argentina a principios de los años cuarenta y llegó al poder un exmilitar que vio la miseria que había en el pueblo, aseguró que él entendía al pueblo como nadie, creó un partido político que ha dominado la política argentina en las últimas décadas y que es una cueva de ladrones. Se empieza con el populismo (peronismo, trumpismo, lepenismo, etc.) y nadie sabe donde se va a parar. No importa que los populistas sean de izquierdas o de derechas, sino que muchos de los votantes del país pienes en que son de verdad rupturistas.

Hay incluso una manipulación (que no falsificación)  de los datos económicos. En EE UU hay un organismo cuyo nombre no recuerdo que se dedica a determinar cuando una recesión empieza y cuando acaba. Para este organismo las recesiones apenas duran un par de años como máximo. Según sus integrantes, la recesión de 2008 hace ya años que terminó (tampoco recuerdo cuando). Pero la mayoría de los estadounidenses no piensan lo mismo: los salarios han quedado estancados desde hace una década y tienen que trabajar un poco más para no perder poder adquisitivo.

El escritor belga David van Reybrouck lo llamó "síndrome de la fatiga democrática". La verdad es que el nombre es muy descriptivo de lo que está pasando. Según este historiador, el sistema democrático apenas ha cambiado desde el siglo XVIII. Para la mayoría de nosotros democracia y voto son sinónimos. Estamos inbuidos de que la única manera de ejercer la democracia es hacer cola delante de una mesa con un urna encima de ella para depositar nuestra papeleta dentro de ella. Pero las elecciones se han vuelto primitivas. Una democracia que se limita a votar una vez cada cuatro años es muy estrecha. De alguna manera es como si voláramos en aviones como los que construyeron los hermanos Wright. Antes de la invención de la imprenta de tipos móviles los reyes y obispos decidían que se publicaba y que no. Desde entonces, el poder democrático no solo de leer, sino también el de crear y publicar en las redes sociales se ha vuelto imparable. Todos somos lectores, escritores y editores a la vez. Cada vez resulta más difícil engañar a la gente. Nuestro modelo democrático clásico patriarcal ya no funciona más y los partidos políticos ya no representan todo el amplio abanico de posibilidades políticas. La democracia occidental se ha convertido en un sistema político vertical, pero en el siglo XXI se va convirtiendo en más horizontal, pero no porque se haya reformado la democracia, sino porque las opiniones políticas se expresan más por otros canales distintos. Nos estamos moviendo desde el centralismo hacia la descentralización del poder, desde lo vertical a lo horizontal, desde lo que se impone desde arriba hacia abajo a lo que se impone desde abajo hacia arriba. Nos ha llevado más de cien años imponer este modelo político centralizado, vertical y de arriba a bajo. Esta manera de pensar ahora se está dando la vuelta. Tenemos que aprender y desaprender. El máximo obstáculo está entre nuestras dos orejas.

Las elecciones son el cómbustible fósil de nuestra democracia. Nos sirvió muy bien durante una época muy larga pero ahora nos está causando un montón de problemas. Debemos buscar como sociedad un nuevo tipo de combustible que nos sriva para los próximos cien años.

David Cameron estudió en Eton. Boris Johnson, exalcalde de Londres, estudió en la Escuela Europea de Bruselas, en Ashdown House School y en Eton. (Fuente).

La Unión Europea siempre ha sido criticada por ser un gigante burocrático, por su escasa representatividad democrática (el Parlamento Europe no tiene casi atribuciones pues el gobierno de Bruselas no depende de él) y por la tardanza en adoptar decisiones.

Otro factor a tener en cuenta es el crecimiento del nacionalismo. Un ejemplo es Rusia. A fines de febrero de 2014 este país realizó una serie de intervenciones militares en Ucrania. Soldados rusos sin insignias penetraron en el territorio de este país. Rusia se anexionó Crimea e intentó expandir la guerra hacia el norte. Un conjunto de países capitaneados por la UE y los EE UU impusieron sanciones económicas a Rusia que produjeron el colapso del rublo durante 2014 y 2015 y la subsiguiente crisis financiera rusa. El rublo cayó más del 50%, del 31,9 por dólar de 2013 a 61,3 en 2015. Para tratar de parar la fuga de capitales, la autoridad monetaria subió el tipo de interés desde el 6,5% hasta el 17 por ciento. esta situación impuesta desde fuera por un conjunto de otros páises se sumó a la caída del precio del petróleo que comenzaba entonces.

En muchos países del mundo esta serie de acontecimientos hubiera acabado con el líder entre rejas o muerto (Libia), pero en Rusia, tal como se puede ver en este gráfico de wikipedia se puede ver como la aprobación subió y la desaprobación bajó desde 2014. A los rusos no les importó que sus ingresos bajaran, especialmente entre los más pobres y la clase media. Valoraron más formar parte de un país con un liderazgo potente.

domingo, 3 de julio de 2016

Revuelta contra las élites

El diario español El País publica un muy interesante artículo sobre la grieta que se ha formado entre los votantes y los votados. Una cosa que deja patente el artículo y que yo no había pensado es que, cuanto más "expertos" han manifestado su opinión a favor de la opción de la permanencia, mas una parte de los votantes se ha convencido que la opción correcta era la salida.

Enlace.

Democracia directa vs indirecta

La democracia directa es principalmente el referéndum. La democracia indirecta son las elecciones, en que generalmente hay algún sistema para conceder, proporcionalmente, más escaños a los partidos más votados. Por ejemplo, un partido que obtenga el 35% de los votos podría obtener el 55% de los asientos en el parlamento; el segundo partido, con el 21% de los votos, obtendría el 31% de los votos; el tercer partido en número de votos, con un 22% obtendria tan solo un 10% de los escaños, y así sucesivamente. Una supuesta democracia en que las elecciones parlamentarias fueran totalmente igualitarias formarían, probablemente, un parlamento ingobernable.

El brexit se basó sobre un referéndum, que es una democracia directa, pero está subordinado a la decisión parlamentaria, que es una decisión de democracia indirecta. ¿Es justo?

Mucha gente tiene serias dudas sobre si se producirá la salida real de la UE; hay varios métodos para no salir:
  1. Como el referéndum no es vinculante, el parlamento podría votar en contra de la salidad o incluso, no votar nunca el tema. La mayoría de los parlamentarios británicos son partidarios de permanecer en la UE.
  2. El nuevo gobierno podría no invocar nunca el artículo 50 del Tratado y, el parlamento podría no reprobar nunca al nuevo gobierno. Esta opción podría ser "no hacer nunca nada".
  3. La Cámara de los Comunes podría bloquear cualquier iniciativa que surgiera dentro de ella para aplicar el brexit.
Hay que tener en cuenta que mientras no se invoque el artículo 50, el Reino Unido sigue siendo un miembro de pleno derecho de la UE, con sus obligaciones y derechos.

El principal obstáculo para tomar algunas de estas opciones es que esto agrandaría la grieta entre las dos Gran Bretañas y sería, sin duda, muy antidemocratico.

Para broche final, la UE ha sido siempre criticada pos su falta de democracia interna. A este respecto, ver la entrevista del diario El País con Thomas Piketty.